Ayer mismo hablaba de la diferencia existente entre la práctica de la medicina en Estados Unidos y en España, pero el mundo de la comunicación de productos farmacéuticos no está exento de unas diferencias todavía más importantes.
En España, la industria farmacéutica, no puede hacer publicidad de sus productos al cliente final, es decir, a los usuarios de sus productos. El marketing de los fármacos deber estar única y exclusivamente enfocado al personal sanitario. Alguno de vosotros, me dirá…¿y Pelé?. Para los que no se acuerden, en su momento Pfizer, fichó a Pelé para hablar de la disfunción eréctil, pero en ningún momento hablaba del producto que Pfizer tenía para la disfunción erectil. Pfizer hacía esa comunicación, para que sus posibles clientes, hablasen al médico con la mayor naturalidad posible…
Bajo mi punto de vista, que el ciudadano de a pie, no tenga acceso a determinado tipo de información sobre sus medicamentos, me parece una utopía, ya que si esa información está disponible para otros usuarios en Estados Unidos, está disponible para tí, en tan sólo un par de clicks.
Un ejemplo claro, de lo absurdo que me parece que no se pueda hacer publicidad es el caso de Cialis. En España, Lilly ha hecho campañas sobre la disfunción erécti, pero no puede promocionar su producto Cialis, sin embargo, es Estados Unidos es posible, y aquí comienza el sinsentido. Por ejemplo, soy un fanático del golf, por lo que veo muchos torneos al año del Pgatour, una de las cuales está patrocinada por Cialis, por lo que pese a estar prohibida en España la publidad sobre fármacos éticos, yo me paso viendo publicidad de Cialis durante 3 horas de jueves a domingo..¿tiene sentido que se siga prohibiendo ese tipo de comunicación?
Toda esta reflexión, viene a cuento de este post que he leído hoy, sobre la baja adherencia de los pacientes y sus medicaciones en Estados Unidos, dónde sólo entre el 15-20% de los pacientes se toma su medicación correctamente y durante el tiempo necesario. Según el Jhon Mack, que cuenta su caso personal, podría estar causado, por el tipo de comunicación que han usado las compañías para diferenciarse de sus competidores.
Normalmente la comunicación habla de la menor incidencia que determinado efecto secundario ha tenido con un producto en lugar de la otra, lo que sin quererlo, acaba produciendo una sensación de inseguridad sobre el producto en en paciente. Jhon Mack utiliza el ejemplo de Celebrex, un antiiinflamatorio, con ciertos efectos adversos, que ha basado una parte de su comunicación en intentar disminuir éstos con información claras sobre ello y la manera de reducirlos, lo que al final acaba generando una sensación de seguridad en los pacientes y una mayor adherencia a su tratamiento.
Disclaimer: Que diga que las compañías farmacéuticas puedan hacer comunicación directa sobre los clientes, es completamente independiente, de los requisitos necesarios para que dichos medicamentos puedan ser dispensados en las oficinas de farmacia.
El lunes murió mi tercera Blackberry, la Blackberry Pearl, con la que estaba encantado por el servicio que me daba. Por eso me puse en contacto con Vodafone , através de su teléfono para cambio de terminal telefónico através de puntos. La Blackberry Curve, que era el modelo que pensaba comprarme, no estaba disponible através de puntos, tan sólo tenían disponible una Blackberry Pearl, inferior a la que se me había estropeado…
Pregunto por la posibilidad de comprarla sin puntos, y me contesta que eso era imposible, pese a que dicho modelo de terminal, está disponible para nuevos clientes. Más tarde me pongo en contacto con el teléfono de la Tienda Online de Vodafone, donde me dan lo posibilidad de hacerme cliente nuevo y así tendría el teléfono que quería, pero para poder seguir manteniendo mi número, tendría que estar pagando 9 Euros durante 18 meses…Como William, creo que se llamaba así, está de acuerdo conmigo, me da el teléfono de marketing para fidelización de clientes.
Esta mañana hablo con ellos, y después de decirme que tengo acceso a sus teléfonos de gama alta, por ser buen cliente, me dicen, que la única blackberry que tenían disponible para mi, era la que ya había rechazado anteriormente, pero que me podían dar a un precio razonable el Nokia N95 8 Gb . Le comento que ese no era el teléfono que yo quería, respondiéndome, que ellos intentaban hacer las promociones más atractivas para sus clientes. Yo se lo agradezco, y le pregunto si me puede pasar con alguien que haga una oferta indiviudalizada para una blackberry curve. Su respuesta es que no sabe quein podría hacer eso. Al final, por tonto, y por haber perdido ya casi un día para conseguir un teléfono, me acabé comprando el Nokia N95, por lo que pese a que Vodafone se ha gastado un dinero en mi importante, y no estoy en absoluto contento con el servicio ofrecido.
Os estaréis pensando…¿qué tiene que ver esto con la farmacia? aunque parezce mentira, algo tiene que ver, ya que ustedes pueden ser clientes de mi farmacia, al igual que yo soy de Vodafone. Ustedes cuando vienen a mi farmacia tienen unas expectativas del servicio que le podemos dar, de los productos que pueden encontrar, de la información que le podemos aportar, de las dudas que le podemos aclarar sobre sus tratamientos….Si algún día piensa, que nuestro comportamiento, es tan absurdo, como yo pienso que ha sido el de Vodafone conmigo, por favor, háganoslo saber, porque nuestro único objetivo, es tener contento a las personas, a las cuales nos debemos:Ustedes




